Un terreno propicio para la infección
La presencia de enfermedades estructurales como la fibrosis pulmonar, el enfisema o las bronquiectasias crea cavidades o áreas de inflamación donde el hongo puede establecerse con mayor facilidad. Pacientes con antecedentes de tuberculosis pulmonar o aquellos que padecen EPOC y bronquitis crónica deben mantener una vigilancia estrecha, ya que la arquitectura pulmonar alterada por estas condiciones, o incluso por la enfermedad pulmonar intersticial, favorece el desarrollo de formas crónicas de esta patología. La diferenciación clara frente a cuadros como nódulos pulmonares o el cáncer de pulmón es vital para establecer un plan de acción correcto.